DIARIO DE JEAN
Thursday, May 09, 2013
Las dos opciones
Tuesday, April 30, 2013
AHORA
Sunday, September 23, 2012
Thursday, September 13, 2012
QUÉ PESADOS JUSTO AHORA ó MENSAJE ANÓNIMO
Wednesday, August 29, 2012
Los ejecutivos a veces hablan como gilipollas
Tuesday, February 21, 2012
KUFFIYA, BRONCA Y AMOSÁNDA
Ese Occidente que tan magistralmente definiera ayer en la tercera de ABC el filósofo Guy Sorman como un cierto estado mental, concepto a contraponer al mero elemento geográfico o político.
Lo de ayer en Valencia comenzó, probablemente, como una bronca social, al menos en la mente de algún bienintencionado alumno que pensó que pasar frío en las aulas del instituto no tiene un pase en la España de 2012 (que no lo tiene). Pero acabó como siempre, cuando los de siempre (rectius: los talluditos de la kufiya y la "jornada de lucha anticapitalista") decidieron aprovechar la ocasión y montar la de Dios es el Ché
Ocasión que, casualmente, se presenta siempre que gobierna la derecha en España. No olvidemos que la policía represora está en excedencia cuando gobierna la izquierda, plantando flores en sus cascos antidisturbios y dedicándose a labores sociales, mientras que el día que entra a gobernar la derecha, esos mismos policías reciben inmediatísimas órdenes de vaciar los cascos de tierra y flor, encastrarlos en los cráneos propios y encargarse de perjudicar en lo posible los cráneos ajenos.
Cráneos ajenos que generalmente coronan cuellos abrigados por kuffiyas y que en muchas ocasiones sirven de asiento a rastas y/o modelos capilares más típicos de lo abertzale que del Kate Middleton style. Para qué nos vamos a engañar.
Me viene a la mente la pregunta (fascista, sin duda) de hasta qué edad se puede estudiar en un instituto público. Lo digo, perdónenme, porque viendo las fotos de hoy en EL PAIS, concluyo que muchos de los protestantes en Valencia son más de Barrio Sésamo y La Cometa Blanca que de los Teletubbies, no sé si se me entiende.
Leer hoy la prensa es ojear el TP anunciando el próximo episodio de FÍSICA Y QUÍMICA, telecínquica serie de varios alumnos de un instituto público representados, en adolescente oxímoron, por actores de más de treinta primaveras (de Praga).
Tengo que coger un avión (de esos que contaminan mucho, sí) así que resumo y me callo: policía represora y pegamenores. A esto llega un gobierno de derechas que ha traído al país a la ruina económica y social (en solo dos meses, es verdad, cosa que no hace sino evidenciar la potente faz antidemocrática del PP). No pasarán.
Éste, y el de Caperucita, dos clásicos.
Amosánda.
Monday, August 22, 2011
Wall Street y el tocomocho
Hagan un esfuerzo.
Lean A Scientific Romance, obra de 1997 escrita por el canadiense Ronald Wright. La novela describió acertadamente hace 14 años el engaño que estos últimos tiempos han puesto sobre la mesa, o sea, el de la economía.
Para no desvelarles mucho el asunto, les diré solamente que el protagonista de la novela describía la civilización como una trama piramidal. Y años después, en otra obra suya del máximo interés (sí, sí del máximo), pero no de ficción, hablaba de la civilización como una "sociedad compleja basada en la domesticación de plantas, animales y seres humanos”, en referencia (como señala el genial observador y sintetizador Jorge Riechmann) a las sociedades organizadas al estilo moderno, con sus clases sociales, sus élites dirigentes, su división del trabajo y su aura de paraíso.
Indicaba Riechmann en una reciente ponencia que todo recuerda a Ponzi, el célebre estafador que sistematizó el timo piramidal y lo elevó a categoría de respetable ciencia.
Todo en esta crisis recuerda a Ponzi, en efecto, porque de manera directa (aunque referido ahora a lo social y no a lo puramente monetario, que también) las ganancias de los primeros inversores (o sea de las primeras civilizaciones occidentales que han hiperdesarrollado el sector financiero sobre el productivo) se deben a los recursos aportados por los nuevos "inversores" (o sea, las últimas sociedades en unirse a la fiesta de lo financiero, como los países emergentes y aquellos que se han dejado engañar para unirse a la comunidad europea, sobre la promesa de conseguir en el medio plazo una aproximación rapidísima al estado del bienestar mostrado por las teleseries de los wasp).
Hagan otro esfuerzo.
Lean Breve historia del progreso, del mismo Ronald Wright, canadiense espabilado (que los hay), que observó (y Riechmann sintetiza) que los desarrollos de las civilizaciones de nuevo cuño (o, mejor, de las sociedades recientemente descubridoras del chollo financiero) se basan en ese esquema piramidal, que solo funciona si crece la cantidad de nuevas víctimas.
Ha pasado con las hipotecas subprime y sigue pasando con gran parte de las operaciones inmobiliarias en España y Europa. Sólo se caerá el invento cuando haya un número relevante de individuos que digan "a estos precios no compro" o "con estas comisiones no trabajo" (otro día hablaré de la degradación del concepto de comisión, cosa que, por cierto, me recuerda que la decadencia de una cultura comienza con la de su lenguaje).
Si India, Brasil, China y otros países quieren acercarse al sistema "occidental", que sepan que van a ser los últimos inversores del sistema de Ponzi, es decir, los que van a pagar los disparatados emolumentos de los gestores de fondos, los rescates de los bancos norteamericanos con dinero público y el pato de la crisis durante muchos años.
Salvo que encuentren nuevos incautos y los conviertan en los ultimísimos inversores del sistema de Ponzi. Mientras haya incautos habrá timadores. La pena es que, a diferencia de lo que ocurre con el castizo tocomocho, en el timo financiero occidental el grueso de los timados muere sin enterarse de su condición de alma de cántaro. El resto, prefiere simplemente hacer como que no se ha enterado.
Así estamos. El último que (a)pague la luz.